La mejor relación calidad-precio en Boston está en los recorridos a pie en grupos pequeños, especialmente los que se enfocan en la historia o la cultura local. Estos suelen costar entre $35 y $65 por persona y normalmente ofrecen entre 90 minutos y 2.5 horas con guía, itinerarios bien organizados y guías que saben mantener el interés. Los tours gastronómicos, que suelen costar entre $70 y $135, destacan porque incluyen degustaciones generosas y especialidades locales, así que pueden servir tanto como experiencia turística como para almorzar o cenar. Los recorridos privados a pie o en auto son ideales para familias o grupos, con precios desde $350 hasta $995 por grupo; a menudo incluyen recogida en el hotel, rutas personalizadas y más tiempo en los lugares clave.
Si quieres aprovechar al máximo tu dinero, busca tours que incluyan entradas o comida en el precio. Por ejemplo, algunos tours gastronómicos cubren todas las degustaciones y propinas, mientras que otros cobran las entradas por separado. Las excursiones privadas de día completo, como las que van a Lexington y Concord, son de las más caras pero ofrecen un guía exclusivo y un itinerario flexible para hasta 6 personas. Los traslados al aeropuerto y los servicios de auto privado se cobran por vehículo, no por persona, y pueden ser una buena opción para grupos.
La mayoría de los recorridos a pie pasan la mayor parte del tiempo en los lugares de interés, pero algunos tours más largos incluyen bastante tiempo de traslado o cubren más distancia en vehículo. Si quieres profundizar en ciertos barrios, compara el tiempo que se pasa en las paradas frente al tiempo en tránsito. Entre los tours mencionados, algunos incluyen más cosas en el precio, como toda la comida y las propinas, mientras que otros dejan estos gastos aparte.
Lo que suele decepcionar a la gente en Boston está sobre todo en los tours en grupo grande y los recorridos en autobús hop-on hop-off. Las críticas mencionan largas esperas para volver a subir al bus, sobreventa y falta de asientos en los horarios más concurridos. Algunos encontraron que los comentarios eran difíciles de seguir o que el tour era demasiado caro para lo que ofrecía. Los pases de museos y las audioguías también reciben calificaciones más bajas, con quejas sobre el valor y las opciones de idioma limitadas. Estos problemas son poco frecuentes en los tours en grupos pequeños y privados, que suelen recibir puntuaciones perfectas.